La economía social y solidaria nació de prácticas y movimientos sociales que se desarrollaron en todo el mundo, a partir de realidades muy diversas. De ellas participan hombres y mujeres de distintas creencias, pensamientos políticos, ideológicos, y a través del tiempo se incorporaron distintas capas y sectores socio económicos
Coexistió con distintos modos de producción y de estado, de políticas públicas y de relaciones muy diversas con los distintos actores sociales.
Hoy grandes y pequeñas empresas cooperativas, y mutuales, procuran resolver necesidades puntuales o permanentes, no satisfechas ni por el estado ni por el mercado, y también forman parte de este movimiento socio económico quienes protestan, luchan para encontrar en la sociedad que genera su exclusión, su subsistencia.
Hoy coexisten grandes empresas cooperativas, con quienes procuran resolver necesidades puntuales o permanentes, no satisfechas ni por el estado ni por el mercado, y también por quienes protestan luchan para encontrar en la sociedad que los excluye, burlando la exclusión, su subsistencia, en todos estos casos con organizaciones que no hacen del lucro su razón de ser, y que priorizan a la comunidad que los respalda y a la que pertenecen, asumiendo que la ética no puede ser sustituida por la eficacia.
A partir de la praxis de estas organizaciones y de los movimientos socio económicos, verifican que la “reciprocidad”, “la solidaridad”, “el “don”, “la ayuda mutua”, “la cooperación, la “confianza” y el “capital social” e incluso los “valores éticos” y el pensamiento, se desarrollan a partir de esos movimientos socio – económicos y del estado.
Que no sólo existen los grandes actores del mercado, que son muy poderosos, y estimulan el individualismo y el egoísmo competitivo, sino que existen otras maneras de vivir y de ser empresa, y esta alternativa debe desarrollarse con dificultad, en una correlación de fuerzas global y local. Dando testimonio de que frente a las relaciones hegemónicas. se pueden construir alternativas y vivir a partir relaciones humanas y humanizadas.
En ese amplio espectro, alternativo y transformador, conviven en conflicto y armonía corrientes de pensamiento, ideológicas, políticas, científicas y actores que recortan en función de sus convicciones, el ámbito de la “Economía Social y Solidaria”, que es también Popular y Comunitaria..
La carrera propone acceder a las diversas corrientes y perspectivas de la “economía social, solidaria, popular y comunitaria” y que el estudiante afronte la aventura vital y existencial de definir su perspectiva, desde su lugar, pero pertrechado con nuevos y valiosos conocimientos y experiencias.




